Las prácticas de concesión de licencias de software pueden utilizarse para aprovecharse de los clientes, algo que se ha hecho durante décadas. En 2008, durante la crisis financiera mundial, muchas empresas recurrieron a tácticas como presionar a los clientes para que utilizaran más software del necesario o agrupar licencias. Aunque cabría esperar que esta práctica desapareciera con el tiempo, la historia tiende a repetirse y Microsoft es uno de los reincidentes.
Mientras el mundo se enfrenta actualmente a otra recesión global, Microsoft sigue presionando a los clientes para que compren más software del que necesitan. Todos los productos de la empresa, desde Microsoft 365 hasta las licencias adicionales para Teams y Viva, se comercializan como herramientas esenciales para crear un negocio moderno y exitoso. La verdad es que muchas empresas pueden no necesitar todos estos productos para tener éxito.
Las características y funcionalidades pueden actuar como un lastre y causar problemas en sus procesos internos. Microsoft está tratando de vender un producto con el pretexto de ayudar a las empresas y añadiendo ofertas y paquetes para endulzar el trato, pero la verdad es que están tratando de hacerte dependiente de sus servicios y quedarse con tu dinero.
Los veteranos del sector pueden reconocer las tácticas y trucos que se muestran, pero nadie es perfecto. Aquí hay algunas cosas a tener en cuenta.
Todo el mundo busca ofertas. Con la economía en recesión, es difícil dejar pasar las ofertas. Sin embargo, Microsoft obliga a los clientes a comprar más suscripciones de las necesarias muchos meses antes de necesitar las licencias. Esto elimina de hecho la oferta que los clientes creen estar recibiendo. La presión de Microsoft para vender más software es comprensible, forma parte de su actividad. Sin embargo, su trabajo consiste en evitar las malas ofertas e invertir en productos que le proporcionen beneficios completos y duraderos.
Controlar de forma proactiva el gasto en software puede proteger los resultados financieros de su empresa y ayudarle a evitar ser víctima de las prácticas de licencia cuestionables de Microsoft. El acuerdo puede parecer excelente a primera vista, pero la letra pequeña siempre cuenta una historia diferente. Manténgase alerta y protéjase.